El final de la esclavitud
La abolición de la esclavitud
Las personas esclavizadas nunca aceptaron su situación y, desde el primer momento, hubo motines y revueltas. En la colonia francesa de Saint-Domingue, se sublevaron en el año 1791. A pesar de la represión de las tropas napoleónicas enviadas a la isla, en 1804 consiguieron la independencia: así nació Haití, el primer estado libre de esclavos.
Haití se convirtió en un ejemplo para muchas poblaciones sometidas a la esclavitud, y las revueltas en las plantaciones se hicieron frecuentes.
Fecha de emancipación de las personas esclavizadas en varios países
- 1793 Santo Domingo
- 1794 República Francesa (la esclavitud fue restablecida en 1802 y abolida definitivamente en 1848)
- 1804 Haití
- 1823 Chile
- 1824 Costa Rica, Honduras, Panamá, El Salvador, Guatemala
- 1826 Bolivia
- 1829 México
- 1833 Reino Unido
- 1838 Canadá
- 1838 India colonial
- 1838 Nicaragua
- 1842 Uruguay
- 1846 Túnez
- 1848 Francia
- 1851 Colombia
- 1853 Argentina
- 1854 Venezuela
- 1855 Perú
- 1865 Estados Unidos de América
- 1869 Portugal
- 1873 Puerto Rico
- 1876 Turquía
- 1886 Cuba
- 1888 Brasil
- 1896 Madagascar
- 1923 Etiopía, Afganistán
- 1924 Irak
- 1963 Arabia Saudita
- 1981 Mauritania
En el año 1833, el Reino Unido decretó el fin de la esclavitud; Francia lo hizo en 1848, y Estados Unidos, en 1865. En España, nunca se aprobó ninguna ley de abolición para el territorio peninsular ni para los archipiélagos balear y canario. En 1873, durante la Primera República, bajo la presidencia del catalán Estanislau Figueras, se abolió la esclavitud en Puerto Rico. En Cuba, donde existían muchos más intereses españoles, no se abolió hasta 1886. Fue el penúltimo territorio americano en hacerlo; solo quedaba Brasil, que abolió la esclavitud en 1888.
Caballeros:
Aquellos que tenemos el honor de presentarnos ante ustedes con estas memorias, somos una clase de hombres, a la cual hasta ahora han fracasado en reconocer como semejantes y a quienes ustedes han llenado de oprobio (…). Nosotros no sabemos utilizar grandes palabras, pero vamos a mostrarles a ustedes y al mundo la justicia de nuestra causa, finalmente, somos a quienes ustedes llaman sus esclavos y quienes reclamamos los derechos a los cuales todos los hombres pueden aspirar (…). Bajo el golpe de su látigo bárbaro nosotros hemos acumulado para ustedes los tesoros que disfrutan en esta colonia; la raza humana ha tenido que sufrir la barbarie con que ustedes tratan a hombres como ustedes –si hombres– sobre los cuales ustedes no tienen otro derecho que ser más fuertes y más bárbaros que nosotros, ustedes han entrado en el tráfico de esclavos, han vendido hombres por caballos, (…) nuestras vidas dependen de su capricho (…). Nosotros somos negros, es verdad, pero dígannos caballeros, ustedes que son sabios, ¿cuál es la ley que dice que el hombre negro debe pertenecer al hombre blanco? Definitivamente ustedes no podrán mostrarnos dónde ella existe, si no es en otro lugar que su imaginación, siempre propensa a crear nuevas fantasías con tal de que los favorezcan. Sí, caballeros, somos tan libres como ustedes y es solo por su avaricia y nuestra ignorancia que todavía hay esclavitud y no encontramos el derecho que ustedes pretenden tener sobre nosotros, ni nada que nos lo pueda probar (…). Somos sus iguales, por derecho natural y si la naturaleza se congratula a sí misma dando una diversidad de colores a la raza humana, no es un crimen haber nacido negro, ni una ventaja haber nacido blanco.
Carta escrita por Biassou, Jean-François y Toussaint L’Ouverture, líderes de la revolución haitiana, dirigida a la Asamblea Nacional Francesa en el año 1792.
«El tráfico, Señor, de esclavos, no solo es opuesto a la pureza y liberalidad de los sentimientos de la nación española, sino al espíritu de su religión. Comerciar con la sangre de nuestros hermanos es horrendo, es atroz, es inhumano, y no puede el Congreso nacional vacilar un momento entre comprometer sus sublimes principios o el interés de algunos particulares».
Fragmento del discurso del diputado por Asturias Agustín de Argüelles en las Cortes de Cádiz. Diario de las Sesiones de Cortes, 2 de abril de 1811, p. 812.
Argüelles fue el autor de una de las dos propuestas abolicionistas que se debatieron en Cádiz, pero que no prosperaron.
Revueltas en las plantaciones
En la colonia francesa de Saint-Domingue, las personas esclavizadas se sublevaron en 1791. A pesar de la represión de las tropas napoleónicas enviadas a la isla, en 1804 consiguieron la independencia y nació Haití, un estado libre de esclavos. Haití fue un ejemplo para muchas poblaciones esclavizadas, y las revueltas en las plantaciones se hicieron frecuentes.
Ataque y toma de la Crête-à-Pierrot (4-24 de marzo de 1802).
Dibujo original de Auguste Raffet y grabado de Ernst Hébert para la Histoire de Napoleon, de M. de Norvins (1839).
Retrato de Toussaint Louverture
Óleo sobre lienzo de Alexandre-François-Louis, conde de Girardin (1804-1805)
Museo Estatal Pushkin de Bellas Artes, Moscú








